Cuando era pequeño, una de las actividades del colegio que más me gustaba era conectar puntos, pero sobre todo me gustaba intentar adivinar que se escondÃa detrás de los puntos antes de empezar a dibujar. Recuerdo que jugábamos a adivinar el dibujo conectando el menor número de puntos posibles. Este ejercicio es muy importante para los niños pequeños, aprender que hay cosas que se ocultan a simple vista, y hasta que conectas los puntos, no ves lo que habÃa en realidad.
Cuando llegaron los primeros videojuegos conversacionales, el conectar puntos se transformó en observar todo lo que ocurrÃa en el juego, en analizar todo lo que habÃa en pantalla, en buscar todo aquello que se salÃa de lo normal, en dialogar con los personas para conseguir la siguiente pista. ¿Os acordáis de The Monkey Island o el DÃa del Tentáculo?
Yo sigo jugando a video juegos en los que hay que conectar puntos (Zelda, Final Fantasy, etc…) , es una forma de ejercitar la mente, de seguir viendo más allá de lo aparente.
Pero una de las cosas más importantes que he aprendido últimamente  (gracias a Carlos Barrabés) es mirar en lo cotidiano, en los pequeños detalles, en lo inapreciable para los demás, esos pequeños cambios que hacen que el mundo cambie y de pronto todos se lleven una sorpresa.
Este ejercicio no es sencillo, es realmente complicado, pero de pronto….. vas en el metro, te pones a mirar la gente y empiezas a ver cosas que antes no veÃas, cosas que antes eran invisibles; como los libros se han ido sustituyendo por eBooks, como los chavales que se han pasado a la BlackBerry, cambios mÃnimos en el metro, que suponen un gran cambio a nivel global.
Suelo ir a menudo a las tiendas fÃsicas de mis competidores, simplemente a observar, a aprender de como tienen organizados los productos, que tienen en oferta, como son la gente que entran al comprar.
Por ejemplo, en mi última visita a una tienda de Imaginariaum, me quedé observando como utilizaban los niños su nuevo tablet e inmediatamente supe que serÃa un verdadero fracaso. De los3 que tenÃan en exposición, 2 no funcionaban después de una semana, y sobre todo, los niños que lo probaban decÃan que preferÃan el “iPad de papá”.
El caso de Hipercor…
Como habréis podido escuchar en las noticias, Hipercor decidió bajar los precios de su supermercado para atraer a un público que hasta ahora no habÃa sido su cliente. En mi última visita pude ver como la proporción de personas vestidas con chandal era mucho mayor que lo habitual (no es cuestión de ser clasista, es cuestión de observar).
En los pasillos habÃan puesto varias ofertas, sobre todo llamaba la atención un televisor que estaba realmente barato, y efectivamente habÃa mucha gente llevándose ese TV, pero sólo ese TV, nada más….. un gran fallo para Hipercor; clientes que sólo comprar la gran oferta.
Pero lo más interesante fue observar donde estaba la cola más grande ¿en los productos baratos? no, al contrario, las colas estaban en la carnicerÃa y pescaderÃa, sobre todo por que ese dÃa habÃa producto de muy buena calidad (y caros). Y efectivamente, poca gente en chandal en esas colas.
Es importante observar todo, mirar los pequeños cambios que se producen en nuestro entorno por que son el reflexos de lo que pasa a gran escala.
En el caso de Hipercor, la clase baja cada vez tiene menos dinero, es mucho más selectiva en las compras, y son capaces de hacer la compra en 2 o 3 supermercados diferente seleccionado de cada uno lo más barato. Por otro lado, la clase media/alta, está dispuesta a pagar un poco más por productos de calidad, cansados de la bajada de calidad de la mayorÃa de los supermercados para abaratar los precios.
No se cual era el objetivo de Hipercor, pero al menos en el que suelo ir, no han conseguido aumentar las ventas, cada vez está mas vacÃo.






No se a que hipercor vas pero de vez en cuando voy al de Sevilla Este.
Voy a mirar ropa para el niño porque el supermercado es bueno y variado pero caro y el resto esta tan desorganizado. Para tres cosas que he comprado he tenido que pelear para enterarme del precio. A mi me parece bonito en la superficie y dejado cuando tienes que buscar algo
Buenisimo ejemplo de observación. Una perdida de rumbo clara. Intentarse reinventar les está haciendo perder la orientación a su cliente. No pueden estar a todos los clientes, o estan a unos o están a otros, lo importante es que sean los mejores tratando al cliente que quieran tratar. En madrid les pasa igual. La representación de conectar los puntos me gusta, como la ponencia de Jobs en Harvard, me gusta mucho la frase de ver fantasmas donde no los hay, suelo tratar de buscarlos todos los dÃas para anticiparme a su aparición, es dÃficil pero da grandes resultados. Gracias por tus reflexiones!
Hay un libro que, aunque mezcla mucha realidad con ficción, habla de forma abierta de estas cosas: “war, peace, war: the rise and fall of imperial nations”.