¿Eres feliz?

17 Agosto, 2012

Curiosidades

Cuando nacemos, nuestra mente está prácticamente en blanco, hay una programación mínima, pero son los primeros años los que sientan las bases de lo que seremos en el futuro.

Durante estos primeros años, nuestra mente (y por tanto nuestra personalidad) se modela en base al entorno que nos rodea, aprendemos los primeros conceptos importantes como el bien, el mal, amar, odiar, etc…

Dentro del proceso de aprendizaje hay dos conceptos fundamentes, las creencias y las ideas. Las creencias no necesitan demostración, el entorno (cultural, familiar, religioso, etc…) se encarga de que creamos que son así, de forma que queda impregnado en nuestro subconsciente y aún de adulto nos cuesta deshacernos de las “viejas creencias”. Por otro lado están las ideas, las cuales nacen de un razonamiento construido a partir de otras ideas y/o creencias, pero necesitan una “justificación constante” para que estas ideas permanezcan en nuestra mente.

Pero lo realmente importante son los valores, que los hay de dos tipos; los valores predominantes que nacen de las creencias (se arraigan en nuestro subconsciente), y por otro lado los valores débiles, basados en las ideas que nos hemos formado, ideas que pueden desaparecer fácilmente arrastrando los valores débiles que habíamos creado.

A diferencia de los valores, las creencias sólo se instauran en nuestra mente durante los primeros años, aunque la gente con poca personalidad puede “aceptar” nuevas creencias en su vida adulta, por que existe una jerarquía de las creencias, las más fuertes sobreescriben a las más débiles, por eso en las sectas se instauran creencias que a los demás nos parecen demasiado fuertes, por que tienen que destruir cualquier creencia anterior.

Las sociedades con una fuerte cultura, una fuerte tradición religiosa, o unos valores fuertes como nación, consiguen “generar” personas con grandes valores. Por otro lado, las sociedades más liberales, que se basan sobre todo en ideas libres, rompiendo con viejas creencias, sólo consiguen generar valores débiles y deben aplicar un gran esfuerzo constante por mantener estos valores.

Es curioso como en USA la mayoría de las familias adineradas intentan dar una educación religiosa a sus hijos para que adquieran valores predominantes, prefieren de una forma u otra que sus hijos tengan una educación de valores aunque no estén de acuerdo con la religión. Esta tarea de inculcar creencias y valores después continua en el colegio, en las fiestas nacionales, en la universidad, en la TV, en las películas, constantemente están intentando inculcar una serie de creencia en el pueblo americano.

Pero volvamos a España, donde la educación supuestamente es buena, pero que sin embargo estamos en el puesto 200 de las mejores universidades del mundo….

En España, los políticos, unos y otros, han intentado inculcar una serie de creencias a los niños a través de la educación obligatoria, pero a diferencia que en USA, España no tiene ni creencias ni valores como país, con lo cual, los mensajes son contradictorios, dependiendo de quien gobierne las creencias y valores cambian, salvo el “My mother is in the kitchen”, eso siempre, la mujer en la cocina, en eso han estado de acuerdo todos los partidos durante muchos años.

Durante la educación obligatoria, nos enseñan a copiar, a escuchar a un profesor (no elegido los padres), un profesor con unas ideas que en la mayoría de los casos transmite a sus alumnos, al igual que le transmitió a él su profesor, una cadena de “montaje” para lavar el cerebro de los niños y crear máquinas de copiar, nada de razonar, el pueblo que razona da problemas, el que copia y sigue a los líderes es el bueno.

Cuando acabamos la selectividad, se supone que “lo normal” es estudiar una carrera, y si es una ingeniera mejor. Es lo que nos dicen nuestros padres, es lo que la sociedad entiende como normal. Por eso, los chavales con 18 años se van a estudiar una carrera que a menudo no les gusta, en universidades obsoletas, con planes obsoletos, donde se reafirma que copiar es bueno, que hay que aprenderse los libros de memoria, una forma de alienar, de destruir la creatividad, todos nos convertimos en burros por el mismo sendero.

Cuando termina la universidad, lo “normal” es buscar pareja, una pareja basada en unas creencias y/o ideas que nos han estado inculcando en casa, en la escuela, en la universidad, con la mujer en la cocina y que de vez en cuando le da por trabajar.

Y claro, si buscas pareja, te tienes que casar y comprar un piso/casa, y atarte con una hipoteca durante 30-50 años en una casa y una pareja que parecían las adecuadas cuando acabaste la carrera,  pero que cuando tienes 10 años más, quizás la casa no era la idónea, quizás no era el barrio ideal, la ciudad ideal, o el país ideal, incluso puede que la pareja no fuera la ideal, pero ya estás atado… es lo que tu familia, tu entorno, la sociedad llama “normal”. Si no tuviéramos ese lastre, ¿qué nos impediría cambiar de casa, de ciudad, de pareja? Que por cierto, donde se vive mejor en el mundo es en Australia y Canadá, nada del mediterráneo, otra de las cosas en las que nos han mentido….

Y el trabajo… pues trabajar para el gobierno o para una gran empresa es lo “normal”, es lo que tenemos codificado en nuestro subconsciente, podemos ser felices si nos contrata una gran empresa, es lo que querían nuestros padres, para eso fuimos a la universidad, para que todos estén contentos de que trabajamos para una gran empresa.

A menudo vivimos una mentira, atrapados por creencias, ideas, cultura y sociedad, pero de vez en cuando, la gente se revela, pero no saben el por qué, su mente, su subconsciente le dice que lo normal no es normal, que las creencias e ideas se contradicen, que aquí falla algo, y entonces se salen de la senda, son los outliers. Algunos les da por emprender y crear empresas, otros se van de misión humanitaria, otros deciden vivir una vida bohemia viajando en una furgoneta por el mundo, y de vez en cuando, alguno que otro se vuelve loco y acaba haciendo una burrada con un fusil en medio de la calle.

¿Eres feliz?¿ Crees de verdad que estás viviendo la mejor vida posible?

¿Sabéis que la diferencia entre vivir la mejor vida posible y seguir igual puede ser mínima? Pero “el salto”, el romper con la ligaduras, con las creencias adquiridas es brutal. Esta semana he visitado un pueblo en la montaña con una tasa de paro descomunal, casi todo el pueblo sin empleo, todos viviendo del gobierno, todo el día “tirados” en la calle, amargados, un pueblo triste que se hunde en la miseria y sin embargo a escasos 10km hay un pueblo totalmente diferente, con poco paro, con bares, con una plaza llena de niños jugando, con una alegría inusual. Sólo son 10km…… pero el salto es enorme…..

Yo nunca me creí nada, soy así. No fui a clases de religión, preferí ética, pero sin embargo me leí la Biblia, y la mormona también. Prefería generar mis propias creencias, mis propios valores. Durante la educación obligatoria tuve muchos problemas, me negué a copiar, preferí aprender, ¿que sentido tiene aprender ls mismas frases de los grandes filósofos con puntos y comas? ninguno.

Yo me casé con quien quise y cuando quise, fuera de cliches, fuera de lo “normal”, hice lo que me apetecia. Y en la universidad me negué rotundamente a estudiar las asignaturas que no eran relevantes para mi futuro, sólo aprobé aquellas que me parecieron correctas, pero sin embargo, al final caí en la trampa… trabajé en una gran empresa, hipoteca, etc…. pero no era feliz, tenía todo lo que una persona podía soñar, una familia estupenda, una buena casa, un buen coche, un apartamento en la playa y un una gran nómina todos los meses. Pero mi subconsciente decía que eso estaba mal, por eso lo dejé todo y me puse a vender juguetes, por que me gusta, por que lo necesito, por que en mi mente hacer feliz a la gente es una creencia demasiado fuerte y entregar buenos juguetes en 24h es una forma de hacer feliz a la gente, y nuestra empresa, es una empresa feliz, con empleados felices, con clientes felices, son mis creencias, mis valores, no los que me intentó inculcar Don Luís o la señorita Juanita en la EGB, son los míos propios.

¿Quieres ser feliz? 

No hay una fórmula mágica para ser feliz, cada persona es feliz a su manera, pero lo importante es tener unos valores propios, creer en algo y apostar por ello, sin prisa, no hay que llegar a la meta hoy, ni mañana, simplemente avanza, no te pares, al final llegarás y de vez en cuando, el camino es increíble.

Si haces algo en concordancia a tus valores predominates, serás feliz, pero si no lo haces serás infeliz o parcialmente feliz durante el resto de tu amargada vida, y posiblemente haras infeliz a mucha gente que te rodea.

NOTA: Siento el rollo psico-evolutivo, y que probablemente algún lector con una formación más específica en el tema pueda encontrar algunos errores, pero es lo que pienso y me gusta compartirlo con los demás.

 

 

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