10 Razones para montar una S.L. en lugar de autónomo

23 mayo, 2011

Gestión, Negocios

Cuando empecé a vender por internet todo el mundo me decía que no debía montar una S.L., que tenía que estar como autónomo, y si podía estar en régimen de módulos en hacienda mejor, pero estaban totalmente equivocados. Estar vendiendo por internet como autónomos es lo peor que he hecho en mucho tiempo y las perdidas que nos ha provocado han sido enormes, y contaré por que.

Los autónomos no tienen por que llevar una contabilidad exhaustiva, simplemente un diario de ingresos y gastos, pagan menos impuestos, y en general tienen que realizar menos trámites. Todo parece apuntar a que es más sencillo, pero, las cosas no son como las pintan.

1. Protección de tu patrimonio

Si eres autónomo y pides un préstamo, póliza o similar para tu negocio, en el caso de que el negocio salga mal, tienes que hacer frente a las deudas de la empresa, y pagar con tus bienes, puedes que incluso pierdas las casa.

También tienes que tener en cuenta a los empleados, si cierras, tienes que pagarles el despido, aunque no tengas dinero, aunque estés en la ruina total, un autónomo, responde con sus bienes.

2. Separación de lo personal y lo profesional

Cuando estás como autónomo, si el negocio va mal y no puedes pagar a final de mes, acudes a tus ahorros, y si ese dinero lo tenías ahorrado para las vacaciones, te quedas sin vacaciones.

De igual forma, si te hace falta dinero para comprar un coche, puedes caer en la tentación de cogerlo del dinero que tienes en el banco, que puede ser de la empresa, y acabas hundiendo la empresa.

Si te falta dinero, puedes incluso que hipoteques tu casa para poder pagas los sueldos.

Pero si tienes una S.L., las cuentas están separadas, y no puedes pasar dinero de una cuenta a otra, todo debe estar justificado, todo está controlado por haciendo.

3. La contabilidad estricta es buena

Aunque no llevar contabilidad puede parecer una ventaja, es lo contrario. Al llevar contabilidad estricta puedes obtener información de tu empresa que de otra forma no tendrías. Informes de rentabilidad de productos, fechas de pago de vencimientos, información sobre próximos pagos a hacienda, etc…

Si intentas tener esta información sin contabilidad, acabas montando una contabilidad.

4. Tienes acceso a otros recursos financieros

Las empresas tienes acceso a otros recursos financieros, en lugar de evaluar tu patrimonio y tu nómina o IRPF, evalúan tu plan de negocio. En lugar de atenderte un interventor del banco, te atiende un especialista de la unidad de negocio. Puedes acceder a otras ayudas y subvenciones, es totalmente diferente.

5. Pasar de autónomo a empresa es muy costoso

Si decides empezar como autónomo y después pasar a empresa, los costes son realmente altos. ¿Como pasas las existencias de almacén a la S.L.?¿Como pasas a los empleados? El TPV virtual, las cuentas bancarias, las condiciones comerciales con los proveedores, etc…. Es como empezar de nuevo en muchos aspectos.

6. Imagen de Marca & Confianza.

Parece una tontería, pero si un cliente te quiere hacer una transferencia y le tienes que dar tu nombre en lugar de la empresa, queda mal.

Si en las condiciones e información de contacto en la web, aparece el nombre de una persona, no queda muy profesional.

7. Con una S.L. puedes arriesgarte más y crecer más rápido

En una S.L., si tu patrimonio está protegido, puedes arriesgarte más y por lo tanto tener oportunidad de crecer más rápido.

Como autónomo tiendes a mirar mucho más cada una de las inversiones, e intentas crecer menos para no arriesgar tanto. Los autónomos no pueden crecer.

8. Con una S.L. puedes tener socios, como autónomo tienes huéspedes

Si quieres tener inversores o socios, con una S.L. podéis tener un proyecto en común, pero como autónomo si metes un socio o inversor, tendrás un huésped en tu casa, un infiltrado en tu vida personal.

9. ¿Tienes un trabajo o una empresa?

Cuando eres autónomo, sueles tener un trabajo, casi no te puedes llamar empresario, llevas todo a tu espalda, un vida pertenece a la empresa, no hay una separación real.

Pero si tienes una S.L., dejas de tener un trabajo, para convertirte en empresario.

10. El trato con los proveedores

Los proveedores miran de forma diferente a las empresas, como autónomo te pueden poner muchas pegas, como empresa la cosa es diferente, saben que hay un proyecto real, que hay una intención de continuidad, y las condiciones y el trato son totalmente diferentes.

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